Yo Social

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Publicado el Categorías textos/escritos

Ocultos en un intrascendente consciente evitamos sumergirnos en un yo complejo y superior. Buscamos constantemente en un afuera nocivo, un disimulo que dibuje otro contexto en el que Ser. Buscamos muletas psico-estimulantes para generar aquello naturalmente dado desde lo profundo de nuestra persona, aquello predeterminado desde nuestra temprana niñez, catapultado por los Otros. Propiciamos, a través de químicos, pseudo-ingresos a estratos superiores, en realidad asequibles con la simple asociación del producto de nuestra mente.

Seres llamados civilizados a costa de posponer impulsos, de coartar mociones; seres disgregados a una movilización mayor, separados de su principal estímulo. Así las cosas nos dirigimos constantemente en detrimento de nosotros mismos, procurando un silencio en las conexiones que en potencia realizamos. Vacío en el espacio que separa nuestro inconsciente de la realización de sus afectos, precipicio el momento en que nos enfrentamos a su núcleo inconmensurable.
Somos superfluos ementiras-de-la-tecnologian una vida anímica de profundo contenido, somos ladrones de ideas y vínculos con un mundo interior enriquecido por cada instante. Nos procuramos escapes, pantallas que acallen el contenido de nuestra mente, nos procuramos maquinarias entrenadas para disuadirnos de una exploración inexplicable y sumamente esclarecedora. Nos emprendemos en búsquedas de apéndices o sustitutos, ignorando que en la exploración inacabada de nuestra psique se encuentra el fundamento, origen y recorrido, camino sinuoso, de lo que fuimos, somos y seremos. Ignoramos que en el hábito de la charla terapéutica, en la catarsis transferencial, accedemos a instancias profundas y superiores, a las explicaciones existenciales que de manera tan solícita requerimos. Las resistencias a la inconsciencia cuantiosas se manifiestan, tapiadas se encuentran las mociones pulsionales que amuramos con sustancias y artificialismos.

A costa de nuestro inconsciente construimos una sociedad civilizada que se expresa mediante inconsistencias, faltas de juicio e inconsciencias. A costa de nuestra salud mental medicalizamos nuestra mente con sustratos intervenidos, estimulantes de falaz felicidad.

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