Iguales en dignidad

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Publicado el Categorías conflictos, estímulo, Familia, motivación, textos/escritos, vínculosEtiquetas , , ,

iguales

El ser humano de hoy tiene que engrandecerse en el construir sus relaciones interpersonales, en el ámbito familiar, de amistad, laboral, social en general y, por sobre todo, en su reencontrarse consigo mismo para renacer en el otro.

Las relaciones con los demás en mucho dependerán de la imagen que se tenga de uno mismo.

¿Cómo me veo/Cómo me ven?

Construye y de-construye permanentemente el ¿Quién soy?

Mediante el desarrollo de las especiales potencialidades con las que se cuenta es que se pueden cimentar las diversas relaciones sentimentales, eróticas afectivas y de comunicación, sin que éstas se centren en la pasividad, la sumisión o la violencia.[1]

Cuando la esencia misma de ese hito se encuentra en: ¿Cómo me siento conmigo mismo?

Nos construimosPartiendo de esta premisa, si se da comienzo a la tarea del “amor propio” y se va “llenando” a uno mismo, es que se puede “volcar” a otro de manera sana y que permita crecer como individuos y como pareja.

Los matrimonios son UNO en Amor. Son “uno” en el “ser proveedores”, en el trabajo doméstico, en el cuidado de los hijos; se reparten cada una de las tareas.

Por tanto es loable afirmar que cada persona vive y se proyecta en su contexto, debido a que es valorada desde sus afectos, apreciada en su entorno, reafirmada en su sexualidad. Entonces, en el ciclo de la vida también madura en el bienestar consigo misma.[2]

Ahora bien, en igual sentido, cuando un ser humano es despreciado, apartado, ignorado, es real que la posibilidad que transmita afectos positivos sea escasa. Un individuo vacío de valores, difícilmente los transmita. Principios y valores se van adquiriendo a lo largo del crecimiento, la maduración; en la familia, la escuela, la vida social, el trabajo. En estas etapas, es cuando se debe trabajar en fortalecer la personalidad y el carácter. Un ser social, se autodefine como un ser desde y para el otro. Es importante “aprehender” cada gesto positivo y “aprender” de cada gesto negativo.

Somos individualidades, somos seres diferentes, debemos incorporar a nuestras vidas la realidad que implica aceptar al otro como distinto a uno mismo. Se debe tender siempre a priorizar el conocimiento de esta realidad discriminatoria, fomentando tanto el entendimiento mutuo, como el análisis crítico.

Discriminación: es un concepto que ha sido tan vapuleado y que actualmente es rechazado de plano en todo intento de comunicación. Cabría en realidad integrar de forma transversal el concepto al que se quiere apuntar. Discriminar equivale a distinguir, diferenciar, Discriminar es saber ver al otro como un ser distinto, con sus propios valores y principios.

Si encaramos el tema de los roles sociales asignados a cada quien, vamos a encontrarnos con que, lo que hace unos cuantos años era una pauta de comportamiento, que reflejaba un determinado tipo de persona en su sociedad, hoy se configura de forma diferente. Actualmente, ciertas maneras de actuar que antes eran consideradas “normales”, son encuadradas dentro de lo que puede definirse como acciones sexistas.

El principio de igualdad, consiste en comprender al otro desde su diferencia, aceptarlo e incluso buscar el crecimiento conjunto, complementario.[3]

Cabe destacar que más allá del género, cada persona tiene cualidades particulares, tanto físicas, como psíquicas y es supuestamente, bajo este sustento, que se espera de ellas determinadas conductas, acciones, reacciones; hasta se llega a dimensionar formas de pensar, sentir.

Haciendo un análisis somero de la situación, podemos afirmar que también debe sumarse a esta evaluación, el contexto en el que se encuentra inmersa.[4]

La construcción de la pareja del matrimonio debe centrarse en el valor de la solidaridad -en el dar, en el respeto.sin dignidad

Cuando se inicia la vida en común, ambos deben enfrentarse a lo que traen cada uno en su mochila. Como así también a la constante puesta a prueba de las familias de origen, las que a veces con y otras sin intención, comienzan a invadir el espacio de la nueva pareja, a realizar demandas que acarrean un completo “chantaje emocional”, a imponer criterios morales/éticos, lo que trae consigo un cuestionamiento de las decisiones que se toman como pareja, resultando en la imposición de estos criterios previos. [5]

Hoy día el crecimiento de igual a igual debe estar dado en la VERDAD, que afirma la aceptación del otro como un ser diferente e igual a mí en dignidad, sirve a construir un nosotros; que es una construcción nueva y diferente de la que se traía.

Al momento de conocerse, se eligen por esa primera atracción física, que por supuesto incluye la personalidad y cualidades particulares de cada uno, los gustos y similitudes, como así también las diferencias y complementariedades.

Por sobre todo, la relación que se va generando y lo hace a través de la reciprocidad.

 

Laura Marien Rodríguez Hortt

 

[1] Liliana Fernández Peña Vega y Pilar Sampedro Díaz: Materiales didácticos para la coeducación: “Educación afectivo-sexual. Adolescencia y violencia de género.”; Consejería de la Presidencia – Instituto Asturiano de la Mujer; Imprenta Narce SL; España; 2.001. Pág. 5.

[2] José García-Vázquez, Adelina Lena Ordóñez, Caridad González Fernández y Ana Gloria Blanco Orviz: Programa para la Educación afectivo-sexual: “Ni ogros ni princesas”; Consejería de Salud y Servicios Sanitarios / Consejería de Educación y Ciencia / Instituto Asturiano de la Mujer; Gráficas Cano; España; 2.009. Pág. 37.

[3] Equipo de Educación para el Desarrollo de Solidaridad Don Bosco: Guía didáctica para el profesorado – infantil: “X la equidad de género”; ONGD SOLIDARIDAD DON BOSCO; Junta de Andalucía; España; 2.010. Pág. 7.

[4] Liliana Fernández Peña Vega y Pilar Sampedro Díaz: Materiales didácticos para la coeducación: “Educación afectivo-sexual. Adolescencia y violencia de género.”; Consejería de la Presidencia – Instituto Asturiano de la Mujer; Imprenta Narce SL; España; 2.001. Pág. 20.

[5] Alberto Soler Sarrió; “Terapia en pareja”; Edición digital. España; 2.010. (http://www.albertosoler.es/psicoterapia_adultos_adolescentes_valencia/terapia-pareja-valencia/)

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